Esperando un bebé arcoíris: semana 26


Ayer por la tarde, acompañé a ED a terminar unos pendientes con su trabajo: me gusta acompañarlo porque pasamos mucho tiempo al aire libre, recorriendo lugares bonitos y con lo que me gusta tanto conocer caminos nuevos, ver paisajes naturales y sentir los atardeceres.

Ya eran las 6 de la tarde cuando vimos un arco iris completo... de punta a punta formando un arco perfecto con todos sus colores y un brillo en las hojas de los árboles que reflejaba el sol. Ahí me di cuenta de que era la tercera vez que me tocaba el arcoíris desde que supe que estoy embarazada; y recordando más detalladamente, tenía creo que algunos años sin poder apreciar alguno... ¿coincidencia?...

Estoy en la semana 26 y en total he visto 5 arcoíris durante estas semanas: 2 veces un arcoíris doble y la segunda vez fue uno solo: 5 en total... Pero no fue hasta la noche ya estando acostada en mi cama y por supuesto compartiendo esa imagen tan bonita en Instagram que capturamos con el teléfono de ED, cuando pude comprender algo en lo que no había puesto atención antes; y es que el universo siempre está lleno de mensajes y de respuestas. Toda la información que necesitamos está ahí en cada detalle que ocurre en la vida y no precisamente en la vida personal, sino en la vida en sí... La vida de cada una de las especies del planeta y del universo juntas, de cada elemento, de cada espacio, de todo lo que pueda existir en el pasado, el presente y el futuro juntos: siempre hay un mensaje que nos muestra el camino pero no siempre abrimos los ojos ante eso; y ayer en la noche simplemente lo entendí... esos regalos cósmicos.

Hay un motivo por el cual no suelo compartir algo de mi vida personal en el aspecto de la maternidad de la parte emocional, algo que ni yo misma identificaba hasta el día de ayer...

Hace 13 años estuve embarazada por primera vez: unos meses antes de quedar embarazada de Cometa. Viví 4 hermosos meses de gestación hasta que un día toda mi ilusión se fue por la borda.

Una tarde que no recuerdo ni siquiera el mes, ni el día exacto, estaba recostada en mi cama cuando de repente comencé a sentir mucho dolor en mi abdomen. Era como si algo lo presionara fuertemente e impidiera que me moviera. Mi abdomen estaba duro como una roca y así sin más comencé a tener un sangrado abundante. Inmediatamente acudí al médico y cuando me hicieron el ultrasonido mi útero estaba vacío; así nada más estaba vacío, como si nunca hubiera existido nada dentro de él, sin ni una sola señal de que haya habido vida en algún momento. Esa misma noche intervine para la cirugía del legrado pero aún después de salir, el médico me indicó que de mi útero habían extraído prácticamente "nada"... como si nunca hubiera estado embarazada. Realmente nunca supimos exactamente que fue lo que pasó y en algunos momento de mi vida dudé si realmente había estado embarazada, aún cuando yo misma había visto a mi bebe en las primeras semanas a través del ultrasonido.

Me sentía devastada, confundida y sin ninguna explicación que alguien pudiera darme. Simplemente no entendía NADA.

Después de la cirugía, necesitaba esperar 6 meses como mínimo si decidía embarazarme otra vez. Empecé a tomar pastillas anticonceptivas - en ese tiempo no hacía mucha consciencia sobre el uso de medicamentos y métodos hormonales y sus consecuencias - sin embargo casi 3 meses después, aún usando las pastillas anticonceptivas, quedé embarazada otra vez...

Aunque la emoción y la alegría regresaron a mi vida, al mismo tiempo y muy en mi interior tenía un profundo temor de perder a ese bebe. Así que no fue hasta casi las 16 semanas que anuncié la llegada de un nuevo bebé... Cometa.

Lamentablemente la situación con el padre de Cometa no era la mejor, tampoco mi situación emocional lo era y pasaba yo por un montón de eventos que más tardes me llevarían a la cúspide de mi fracaso como mujer, como hija, como madre y como ser humano... Tal vez un día escriba sobre eso... cuando sienta más valor.

El punto es que el duelo de la pérdida de mi primer bebe nunca lo viví... hasta hace algunos meses, de manera muy inconsciente vivía como si nada de eso hubiera pasado, como si todo hubiera sido una historia nada más que alguna vez escuché de alguien pero que nunca me pasó a mi. Nunca tomé en cuenta a ese bebé que algún día tuvo vida dentro de mi vientre y que lo viera o no, era parte de mi desde el momento en el que fue concebido hasta el día de hoy.

Hace 1 año y medio que comencé mi relación estable con ED y habíamos estado buscando el ser padres de nuevo. Aunque ED no es el padre biológico de Cometa siempre ha estado a nuestro lado. Además ED tiene 3 hijos: un hombre, una adolescente y un bebe en el Cielo... igual que yo.

Durante meses no corrimos la suerte de quedar embarazados hasta hace exactamente 26 semanas :)

En un momento de todo mi proceso - que ha durado años - de trabajo personal, me di la oportunidad de tocar el tema de mi primer embarazo y tratar de descifrar que era lo que había pasado... Definitivamente tengo un bebe en el Cielo al que el día de hoy hago parte de mi vida.

Ahí es cuando entra nuestro bebe arco iris de 26 semanas de gestación:

Estaba ciega ante las señales que la vida me estaba dando: a pesar de todos los temores de perder a este bebe, de que algo malo sucediera, siempre había algo en lo profundo de mi corazón que me decía que todo estará bien; que mi bebe es fuerte y yo como mujer también lo soy: que no había nada que temer... Los arcoíris siempre estaban ahí apareciendo frente a mis ojos y apenas ayer lo pude comprender.

Mi bebé arcoíris, a quien llamaré en este blog - obviamente - Arcoíris, es un regalo de la vida para ED y para mi: el resultado y la recompensa de haber sobrevivido al duelo que ambos tuvimos de perder a un hijo y de la fortaleza para afrontarlo; me haya demorado el tiempo que haya sido necesario, lo importante era no dejarlo pasar: aunque de diferente madre y padre y de diferentes edades, en distintos tiempo, es el mismo dolor que llevábamos los dos del que se sufre al vivir una pérdida como esa y aunque esos nenes siempre están en nuestros pensamiento y en nuestros corazones: Arcoíris viene a aliviar todos esos años de dolor oculto que yo no quise afrontar, junto con muchas otras situaciones vividas de las que tal vez compartiré en otra entrada. Así como también el puño de dolor que ED a atravesado con la pérdida de su bebé y todas las demás situaciones que ha tenido que enfrentar.

Como dice la popular frase: después de la tormenta llega la calma y aparece un arco iris; y ahora es cuando le encuentro el verdadero sentido en mi propia vida.

Arcoíris viene a calmar las aguas que nos ahogaban alguna vez y ahora es la razón más grande por la cual el amor entre ED y yo y Cometa y los hijos de ED, crece todavía más...

Ahora más que nunca tengo la seguridad y la certeza de que todo en este embarazo saldrá muy bien; y aún después de la llegada de Arcoíris, la vida entre nosotros será más dichosa, fuerte. sólida y de amor.

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Soy Laura y te doy la bienvenida a mi espacio! Aquí encontrarás mi admiración por la naturaleza y mi búsqueda en formar un mundo mejor a través de la crianza y la educación.
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